lunes, 31 de mayo de 2010

Mis señoras- Maria Rosa Fea

¡Hola de nuevo!
Ya iba siendo hora de que empezara con la sección de Mis señoras, las historias de mis clientas en la zapatería. Estas historias son muy variadas: las hay divertidas, las hay para echarse a llorar, las hay graciosas (si no te toca a ti).
Y quiero empezar con la historia de Maria Rosa Fea.

Esto ocurrió en el Septiembre pasado. La que era mi encargada se había tomado una semana de vacaciones, así que estábamos con otro encargado, Edu, que aunque no participa mucho en la historia, en todo momento estaba presente. Hacía calor, y ya habíamos empezado con la temporada de invierno, así que no entraba mucha gente. Una tarde entró una señora, de unos sesenta y pico años, muy bien vestida, alta, con un pie enorme. Su manera de entrar en la tienda ya debió haberme preparado para lo que se avecinaba. Entró con la cabeza bien alta, lo que me hizo pensar al instante que era una señora un poco prepotente.

Teté (T): ¡Hola, buenas tardes! (con mi carita de niña adorable con la que en su momento hice que me contrataran ^^)
Señora (S): Buenas tardes (de una forma muy seca y sin quitarse las gafas de sol)
T: Digame, ¿en que puedo ayudarle?
S: Quería un zapato para plantilla (ortopédica) negro, en un 43.

¡Toma ya, un 43! Vale, bajo al almacen, me voy a la sección de plantillas negro y saco todos lo 43 que tenía, lo que vienen siendo tres pares. Se los subo.

T: Esto es (todo) lo que tengo en el 43 negro de plantillas.

La señora se sienta y se pone a abrir las cajas. Y digo abrir porque no sé una palabra más adecuada, ya que no las llegaba a abrir del todo y sin sacar los zapatos ni nada decía indignadísima:

S: ¡Uy, este no! ¡Este tampoco! ¡Son todos horribles!
T: Señora, es todo lo que tengo en el 43.
S: Es que Rosa (mi encargada, la que estaba de vacaciones) me los pide a otras tiendas.

¡Ah, vale! Eso ya lo cambia todo:

T: Vale, pues mire, aquí tiene todo lo que hay de plantillas en negro, usted me dice cual le gusta y yo le miro en el ordenador si lo tienen en otras tiendas, y se lo pido.
S: Pero bueno, ¿no me puedes decir que zapatos teneis en el 43?

Pero ¿que quieres que haga? ¿Que me ponga a meter todos los códigos uno por uno en el ordenador para ver si tienen tu 43?
Así que entre Edu y yo le intentamos explicar que mejor es que nos diga qué zapatos le gustan y se lo mirábamos. Así que para ayudarle le pregunté:

T: Pero, ¿cómo lo quería? De diario, de vestir, cuña, tacón, cordón, velcro, mocasín...
S: Yo lo quiero que me sirva para caminar mucho pero que también me sirva para ir a la ópera.

¡A ver cómo le explicaba yo que un zapato así no existe! Pero bueno, le enseño unos, que aún siendo más de caminar, quedaban un poco vestidos. Qué decir tiene que no le gustaba ninguno. "¡Es que este tiene el tacón de goma!". En fin, después de repasar tres o cuatro veces todos los zapatos de plantillas que teníamos, (ella mirándolos como con cara de asco), conseguimos dar con tres que (mas o menos) le gustaban y que además tenían su número en otras tiendas.
Así que saco un papelito para apuntar las referencias de los zapatos, a qué tiendas se lo pedíamos y el nombre de la señora.

T: Dígame un nombre, para dejárselos guardados cuando venga.
S: Maria Rosa Fea.

Yo en mi interior estaba deseando descojonarme en su cara. Pero me aguanté y escribí en el papelito: Maria Rosa Fea.
Según la señora cruzó la puerta ya estábamos Edu y yo meándonos de la risa, pero bien.

T: Jajajajaja, no me extraña que esté tan amargada, llamandose así...
Edu (E): ¡Vaya amigas se busca Rosa!

En fin, llegó el lunes siguiente y con él, mi encargada Rosa.

T: Joer, menudas clientas te buscas, pues no nos dió la lata ni nada tu amiga...
Rosa (R): Anda que vosotros también...
T: Nosotros, ¿qué?
R: ... ponerle Maria Rosa Fea
T: ¿No se llama así?
R: Es Cea, con C ¡Cea!

Pero para Edu y para mí siempre será Maria Rosa Fea.

4 comentarios:

Xobolina dijo...

¡Dios! Pero que mujer mas desagradable :S

Gente como esa la he conocido a montones, asi que se como te sientes U_U

CherryandBerry dijo...

xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Yo no sé cómo la aguantaste, yo la habría matado. Supongo que tú eres más paciente que yo (eres mi ídola *_*). Ojalá yo tuviera anecdotas como esa para contar.

Besitos!!

Teté dijo...

XD otra cosa no, pero paciencia...
De hecho, mi encargada me encasquetaba a las clientas mas pesadas porque yo era "mas dulce" con ellas. Que cabrona!

Cris dijo...

Dios... Te admiro infinito por no haberte partido de risa en su cara; yo no habría podido aguantarme ^^