jueves, 22 de julio de 2010

Los domingos

¡Ah, los domingos! 

¿Sabéis de esas cosas que os digo que antes me gustaban y ahora ya no? Por ejemplo, el futbol, la tele o el verano. Pues con el domingo me pasa al revés. Para quien no lo haya pillado, que seguro que hay alguno: que los domingos antes no me gustaban y ahora sí.

¿Por qué antes no me gustaban? En mi rutina colegial, tenía mis dos días libres: sábados y domingos. Los sábados los cogía con todas las ganas del mundo, y hacia millones de cosas. Los domingos, en cambio, no eran más que el preludio del lunes. Por mucho que me esforzara en pasarlo bien y en jugar lo máximo posible, tenia encima la nube negra que anunciaba la tormenta lunera (es decir, del lunes). Además, entre todo lo que había hecho el sábado no se contaba hacer los deberes, de modo que me tocaba hacerlos el domingo.

Y que conste que yo era buena estudiante, sacaba buenas notas y me gustaba el colegio. Ah, ¡pero el fin de semana era sagrado! Y a mí me gustaba jugar como todo niño que se precie. Y en cuanto hacer los deberes… eso si que nunca me gustó: a ver, si yo me sé la materia, y tú sabes que me la sé, ¿Por qué me mandas deberes? ¿Me quieres torturar? ¿No quieres que vea los dibujos animados? Y cuando era un poco mas mayor pasaba olímpicamente de hacer los deberes, y mi madre tenía que firmar todos los días la notita del profesor de “Hoy Tania no ha entregado los deberes”. Mi madre ya lo sabía, yo no entiendo por qué habría de molestarla haciéndolo firmar. Y luego llegaba yo al examen y sacaba mi 10 de rigor. Para demostrar que el sistema educativo está equivocado y como dijo Bart Simpson (gran fuente de sabiduría): “Abajo con los deberes”.

Bueno, me estoy yendo un poco por las ramas.
El caso es que a mí los domingos no me hacían mucho tilín. Sin embargo ahora… A ver, entendedme, el domingo es el único día de la semana que no trabajo. ¿Y cómo me van a gustar los sábados que antes adoraba si es precisamente el sábado el día que mas trabajo tengo? Y ahora el domingo no es solo mi día libre, sino que es MI día. Es el día de la semana en el que se hace los que YO diga. Que para algo es mi día. ¿Que Tania quiere ir al cine? Pues se va al cine. ¿Qué Tania quiere jugar a los bolos? ¿Ir a la piscina? ¿Cenar fuera? Pues se hace. ¿No os he dicho ya que es mi día?

Así que este domingo me voy a regalar unas minivacaciones. ¡Jódete jefe! ¿No me das vacaciones? ¡Ya me las doy yo! ¡Allá voy Santander!

PD.: Sí, esto quiere decir que el domingo y el lunes por la mañana estaré fuera de Madrid y lejos de mi nesbus. La verdad, no creo que en un día y medio os dé tiempo a echarme de menos. Lo que quiero decir es que la siguiente entrega de las comidas con mi suegra la haré el lunes en lugar de el domingo, como tenía pensado. Sin embargo, de ahí en adelante las haré los domingos, con lo que he comido a lo largo de la semana.

¡Sed felices!

4 comentarios:

Humor sobre nada dijo...

muy bien. APROVECHE SU DESCANSO. Y espero su lista de comidas con ansias. Quiero saberlo

Saludos!!!!!

Teté dijo...

Muchas gracias, Humor! No te preocupes, que cada semana tendras las comidas con mi suegra XD

Gabriel Cruz dijo...

jejejeje tu jefe va a sufrir el lunes, pero qué rayos ¡¡a vagacionar!!...
Te entiendo con lo de que el domingo no era bien recibido por aquello de la inminente llegada del lunes :P
¡¡Pásala bien y todo el permiso para portarte mal!!...

Teté dijo...

Jajaja, no veas la cara que puso mi jefe cuando le dije que me voy XD Ahora dice que se quiere venir conmigo XD Muchas gracias por el permiso ;-)