sábado, 25 de septiembre de 2010

Hasta los huevos

Hasta los huevos estoy ya del trabajo. Os cuento.

Esta semana mi jefe iba a estar fuera (el dice que no está de vacaciones, pero nadie se lo cree), y por lo tanto iba a estar en mi tienda otro encargado (creo que hace tiempo ya hable de él, se llama Edu). Esta ha sido la semana:

Lunes: estamos solo Edu y yo porque mi compañera llegaba el martes de sus vacaciones. Fue una mortalidad de día: un montón de gente, solo nosotros dos, y salimos media hora más tarde porque la tienda estaba a reventar.

Martes: ya estaba mi compañera. Además de que me contó que lo había dejado con el novio, no pasó nada en especial.

Miércoles: me mandaron a otra tienda. No la conocía, y en general la tienda está bastante bien (si no entras en el almacén). Iba a estar ahí tres días. Ya digo que el almacén era horrible: 5 metros de altura, sin ningún sistema mínimo de seguridad, las escaleras no se enganchaban ni nada, y daba la tremenda casualidad de que todos los zapatos que tenía que coger estaban arriba del todo. He temido por mi vida.

Jueves: seguía en esa tienda con su mortífero almacén. Vino mi jefe y le dije que odiaba ese almacén. Parece ser que cuando vuelva de sus “no vacaciones” estaré en esa tienda indefinidamente.

Viernes: era mi último día en esa tienda, al menos en esta semana. Hubo bastante lio, pero aparte de eso no ocurrió nada especial.

Sábado (hoy): llego a mi tienda de siempre. ¿Adivináis que me encuentro? Todas las exposiciones descolocadas, faltaban la mitad de zapatos, los carteles y los precios torcidos… un desastre, vamos. No puede ser que haya estado tres días fuera y me hayan dejado la tienda así, sencillamente no puede ser. Enseguida me puse a sacar los zapatos que faltaban en las exposiciones. Cuando ya llevaba 10 zapatos sacados, se lo dije al encargado (Edu), que por qué cojones faltaban la mitad de los zapatos, que me paso tres días fuera y tengo que preocuparme yo de sacarlos, y que por qué cojones no los han ido sacando ellos. Sé que es un poco descarado para decírselo a un señor que lleva 30 años en la empresa, y que sabe más que yo, pero es que ya era exagerado. Y tiene el descaro de contestarme que los sacaron ayer (sinceramente, no me creo que los sacaran todos ayer) y que ya los sacarían “ahora”. Si, ahora, pero si no lo hago yo no lo hace nadie.

Que estrés me crean. No me puedo creer que tenga que estar detrás de la gente diciéndoles lo que tienen que hacer, ¡ni que yo fuera el jefe! Ni tengo que mandar sobre nadie, ni me pagan lo suficiente para que lo haga. Pero a ver quien lo deja todo descolocado, para que venga el jefe la semana que viene y se mosquee como solo él se mosquea. Yo, sinceramente, no quiero estar cerca. 

Pero que hago, ¿lo dejo todo descolocado? En ese caso, yo también tengo la culpa, porque lo he visto descolocado y no he hecho nada para evitarlo.
¿Lo coloco? No me apetece estar detrás de mis compañeras para ver que sacan y que no sacan, ya he dicho que no soy el jefe.

Así que de momento lo que he hecho ha sido colocarlo. Y ahora me queda otra duda existencial: ¿me chivo?

P.D. 1: aquí solo hablo de Edu, pero no sé quien ha sido, podía haber sido él, mi compañera de la tarde o las dos de la mañana. De todos modos, yo apostaría lo que sea a que han sido los cuatro, y él que es el encargado, es el que se tiene que preocupar por eso.

P.D. 2: ¡Resulta que mi compañero de piso sigue vivo! Ha aparecido hoy.

¡Sed felices!

10 comentarios:

Humor sobre nada dijo...

jajaja partiré por la PD2: Está vivo?, qué bueno.. me alegro.

y sobre lo otro... Yo también a veces sentía que sabía o me preocupaba más que los encargados sobre distintas cosas.. lamentablemente algunos supervisores o gente encargada como que lo hacen todo mal o a medias...

Es una lástima...

Ojalá todo se arregle, Teté.

Saludos!!

Teté dijo...

Yo ya no pido que el encargado reponga las exposiciones, pido que se preocupe porque los demas lo hagan!
Y si, resulta que mi compañero sigue vivo XD

Gabriel Cruz dijo...

Anda Teté, que ese tío no puede ser más cínico y vaya que te pone en una mala situación, creo que no queda de otra que hacer el trabajo de acomodar todo aunque los demás luego vengan a desacomodarlo, porque si el jefe no pone atención en ello, nadie más lo hará, y al final te estará afectando ¿o me equivoco?...

Qué padre con el vecino ¿haz sabido de dónde ha venido su ausencia?...

¡¡Van saludos!!...

Teté dijo...

Ya, pero es que me da una rabia!!!
No, el chico este no nos ha dicho nada de donde ha estado :s

Obdulio de Oklahoma dijo...

Una tienda siniestra, un dependiente desaparecido, un encargado vivalavirgen, una empleada hasta los cojones por su estresante currelo... Mézclalo todo en la coctelera de tu fantasía y añádele ruidos extraños por la noche, un cliente sicópata y la sorpresiva aparición del cadáver de un obispo pederasta. El resultado es una novela de puta madre. ¡Éxito!
¡Besos!

Teté dijo...

Jajaja, a decir verdad, Obdulio, ruidos raros en la tienda ya hay, y clientas psicopatas muchas mas de las que te puedas imaginar... solo falta el obispo pederasta zombi XD (aunque decir obispo y pederasta es una redundancia)

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Hombre, alguno habrá bueno!

Teté dijo...

Hombre, señor Obdulio, esta claro que no todos son malos, sin embargo es de los malos de los que mas te acuerdas...

Obdulio de Oklahoma dijo...

Porque nos lo recuerdan los medios continuamente. Los buenos comportamientos sólo servirían para dar buenas noticias, y las buenas noticias no venden. Y para mi no es buena noticia que a un señor le haya tocado la lotería o le hayan dado un premio goya, porque eso implica que al resto de la gente no le ha tocado nada.
Perdona lo enrevesado que soy.

Teté dijo...

Jajaja, bueno, tampoco eres tan enrevesado, aunque irse a los medios de comunicacion desde mi entrada sobre mi trabajo, pasando por los obispos pederastas, si que lo parece XD